De vez en cuando te mando emails
Y material extra gratis para crear contenido. Puedes darte de baja cuando quieras.
- 1 de may
La IA no lo podrá hacer nunca
- 27 €
Curso Edits Instagram
- Curso online
- 17 Lecciones
Por qué la perfección no forma parte de la naturaleza humana
Un vídeo me inspiró; el de GERNER8ION. Lo vi unos segundos y ya me tenía. Se despertaron las mariposas en mi interior — las de la inspiración, la emoción, la creación. No estoy segura de lo que fue exactamente, pero me conecté a ese baile de una manera que no esperaba.
Y de repente lo vi claro.
El arte, en cualquiera de sus formas, si viene de un humano, es perfecto precisamente porque es imperfecto.
La IA lo podrá hacer todo en unos meses o años.
De hecho ya hace vídeos, música, diseños... pero es cansina. Es demasiado perfecta.
Cuando vi ese baile, pensé: alguien ha imaginado esos movimientos. Ha imaginado cómo las chaquetas, las camisas blancas y la piel se irían mezclando en ese conjunto de hombres siguiendo el ritmo de la música.
Y no eran movimientos milimétricos — era el cuerpo de cada uno moviéndose en una coreografía, con la imperfección del grupo, con ese desfase humano... y eso me gustó aún más. La danza ha sido descrita como un momento de "caos controlado" y catarsis colectiva.
El video “STORM” de GENER8ION y Yung Lean se ha vuelto viral en redes por su estética y potente propuesta audiovisual. Doy fe de ello, a mi me hipnotizó.
Puedes empezar a partir del minuto 04:18 donde se ve la coreografía de la que hablo
Damien Jalet, el artista y creador
Luego descubrí quién estaba detrás de ese baile: Damien Jalet, coreógrafo belga-francés que ha trabajado con la Ópera de París, que hizo la coreografía de Suspiria y de Emilia Pérez, y que fue asesor creativo de Madonna en su gira Madame X. Un artista de primer nivel mundial. Y aun así, lo que me llegó no fue la perfección técnica — fue la humanidad de los cuerpos moviéndose juntos, con sus pequeñas imperfecciones.
Sentí que se encendía algo dentro de mí.
La IA nos va a cansar, y el arte va a resurgir como algo precioso y exclusivamente humano. El arte hasta de hacerte un huevo frito — porque si un día existe un aparato que te lo haga, ese huevo frito que tú frías con tus manos va a tener un valor que no tiene precio.
¿Por qué te cuento todo esto?
Porque este año me ha abrumado todo lo que la IA podría hacer por mí. He aprendido mucho, la uso, y me encanta el tiempo que me ahorra en mi trabajo del día a día.
Pero a la vez ha matado algo dentro de mí: la incomodidad de sentarme a pensar y a buscar ideas. Puede parecer negativo, pero después de esa incomodidad venía la recompensa. La idea. La chispa para crear algo nuevo.
He hecho unos 15 cursos para La Madre Inspirada — entre cursos largos y masterclasses — y llevaba un año sin ideas. ¡Un año! Por culpa de no sentarme un rato conmigo misma.
Cuando empecé con el curso de EDITS, algo volvió. Es como si hubieran encendido una bombillita pequeña... y esa bombillita se está convirtiendo en faro.
Las ideas, la inspiración, la creatividad han vuelto. Porque se entrenan. Entrenas a tu cerebro a ser más creativo, y cuanto más le dejas espacio, mejor funciona.
Ese vídeo me devolvió la fe en la creatividad humana — la imperfecta, la impredecible, la que ninguna máquina puede replicar de verdad.
La IA solo repite lo que ya se hizo, lo remezcla y lo escupe. El humano es impredecible, y de ahí su genialidad. Y por eso, al menos en cuestión de arte, no tiene rival.